¿Cuánto cuesta realmente una cuidadora interna al mes?

Cuando una familia se plantea contratar una cuidadora interna para un familiar mayor, la primera pregunta casi siempre es la misma: ¿cuánto me va a costar al mes? Y la respuesta honesta es que el coste real no es solo el salario. A la nómina se suman la Seguridad Social, la parte proporcional de las pagas extra y las vacaciones, y algún concepto más que conviene tener previsto desde el principio.

En esta guía te desglosamos, concepto a concepto, todo lo que pagas de verdad cada mes, para que puedas hacer tu cálculo sin sorpresas.

La respuesta rápida

El coste mensual real de una cuidadora interna se compone de:

Salario + Seguridad Social (cuota del empleador) + prorrateo de pagas extra y vacaciones + posibles pluses.

Dicho de otra forma: al sueldo que acordáis con la cuidadora hay que sumarle lo que la familia, como empleadora, aporta a la Seguridad Social y las cantidades que se van «guardando» cada mes para las pagas y las vacaciones. Para una interna a jornada completa sobre el salario mínimo, ese coste total ronda los 1.800 € al mes en 2026. Vamos a verlo por partes.

Los componentes del coste real

1. El salario base

Es la cantidad que percibe la cuidadora por su jornada. En el régimen de empleados de hogar existe un salario mínimo que ninguna cuidadora puede cobrar por debajo. En 2026, para una jornada completa de 40 horas semanales, ese mínimo es de 1.221 € brutos al mes en 14 pagas —o su equivalente, 1.424,50 € en 12 pagas—, lo que supone unos 9,55 € brutos por hora.

En el caso de una interna, parte de la retribución puede ir en especie (alojamiento y manutención), dentro de los límites que marca la ley. Consulta el importe actualizado en nuestra tabla salarial de internas cuidadoras de mayores.

2. Las pagas extraordinarias

La cuidadora tiene derecho a dos pagas extra al año. Aunque se abonen en dos momentos concretos, lo sensato es repartir su coste entre los doce meses: cada mes estás generando, de media, una parte de esas pagas. Por eso, para calcular el coste real mensual, se prorratean (unos 203,50 € al mes sobre el salario mínimo).

3. La Seguridad Social (la parte que paga la familia)

Aquí está el concepto que más gente olvida. Al dar de alta a la cuidadora, la familia —como empleadora— paga cada mes una cuota a la Seguridad Social que se suma al salario. No sale del sueldo de la trabajadora: es un coste adicional que asume el hogar.

Sobre la base de cotización (el salario), el tipo por contingencias comunes es del 28,30 %, al que se aplican de forma automática una bonificación del 20 % en la cuota del empleador y una reducción del 80 % en las cuotas de desempleo y FOGASA. En la práctica, para una interna a jornada completa sobre el salario mínimo, esa cuota ronda los 375 € al mes.

Como el importe depende del salario y de las bonificaciones que apliquen en cada caso, lo más fiable es calcularlo con exactitud. La Seguridad Social ofrece un simulador oficial (portal Import@ss), y nosotros lo gestionamos a través de nuestra gestoría laboral.

4. Las vacaciones

La cuidadora tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones al año retribuidas. Durante ese periodo cobra igual, así que su coste ya está incluido en el cómputo anual; si necesitas cubrir esos días, tendrás que prever además una suplencia.

5. Posibles pluses

Según el caso, puede haber conceptos adicionales: nocturnidad si hay que atender a la persona por la noche, o compensaciones por festivos trabajados. No siempre aplican, pero conviene tenerlos sobre la mesa antes de firmar.

Concepto Coste mensual (orientativo)
Salario base (14 pagas) 1.221,00 €
Prorrateo de pagas extra 203,50 €
Seguridad Social (cuota del empleador) ≈ 375 €
Coste total mensual ≈ 1.800 €

El salario base más el prorrateo de pagas equivale a 1.424,50 €, que es el salario mínimo expresado en 12 pagas. A esa cifra se le suma la Seguridad Social a cargo de la familia.

A esto habría que añadir, una sola vez, conceptos puntuales como la suplencia de vacaciones o, al finalizar la relación, el finiquito correspondiente.

Ojo, esto es el mínimo legal. En la práctica, una cuidadora interna de mayores con experiencia, formación específica o disponibilidad nocturna suele cobrar por encima del salario mínimo, así que el coste real de mercado tiende a ser algo mayor. Pedir un presupuesto ajustado a tu caso es la única forma de tener la cifra exacta.

Qué hace que el coste varíe

No todas las internas cuestan lo mismo. Estos son los factores que más influyen:

  • La jornada y los descansos. Una interna no está disponible 24 horas: la ley fija descansos diarios y semanales. Cubrir esas horas puede requerir una segunda persona.
  • La atención nocturna. Si la persona mayor necesita cuidados por la noche, el coste sube.
  • El perfil. Experiencia, formación específica (por ejemplo, en movilidad o demencias) o idiomas influyen en el salario.
  • La zona. En un mercado como el de Madrid, la demanda también marca el precio.

Cómo se paga y se gestiona

Contratar a una cuidadora interna implica una relación laboral con sus obligaciones: contrato, alta en la Seguridad Social y nómina mensual. Hacerlo bien te protege a ti y a la trabajadora, y evita sanciones. Te lo explicamos paso a paso en nuestra guía para contratar personal doméstico.

Qué te ahorras contratando con agencia

Cuando la selección y la gestión las lleva una agencia, ese «coste real» incluye algo que no aparece en ninguna tabla: tiempo, seguridad y tranquilidad. Nosotros nos encargamos de encontrar el perfil adecuado, verificar referencias y gestionar toda la parte laboral, de modo que tú solo tengas que preocuparte de que tu familiar esté bien cuidado.

Si quieres una cifra exacta para tu caso, cuéntanos la situación y te preparamos un presupuesto claro, con todo incluido y sin sorpresas, puedes contactar con nosotras aquí.